sábado, mayo 19, 2012

Una tortuga del tamaño de un coche que comía cocodrilos



Paleontólogos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (EE.UU.) descubrieron los fósiles de una especie de tortuga tan grande como un automóvil, que vivía en lo que hoy es Colombia.

Se trata de Carbonemys cofrinii, o ´tortuga carbón´ dado que los científicos la hallaron en una mina de carbón. Su cráneo mide 24 centímetros, que es aproximadamente el tamaño de una pelota de fútbol. Su caparazón, recuperado en las cercanías del lugar del hallazgo y que se cree pertenece al mismo espécimen, cuenta con 172 centímetros de largo. Los científicos destacan que su tamaño general era similar a lo de un coche pequeño. Además la tortuga tenía unas enormes mandíbulas, que le permitían comerse a otras tortugas más pequeñas, así como crías de cocodrilos.

Según los especialistas, Carbonemys cofrinii pertenecía a un grupo de tortugas pelomedusoides ya extintas. Sus parientes, pero más pequeñas, existían junto con los dinosaurios. Sin embargo, la versión gigante apareció cinco millones de años después de la extinción de los dinosaurios.

Los investigadores suponen que una combinación de cambios en el ecosistema, entre ellos una zona de hábitat más grande, un menor número de depredadores, comida abundante y cambios climáticos favorables contribuyeron a que estas especies gigantes pudieran subsistir. Además, para hacerlo tenían que devorar a las especies que competían por su alimento.

Los restos del animal fueron encontrados en 2005 en una mina de explotación de carbón a cielo abierto, el Cerrejón, al norte de Colombia. Pero los científicos han estado 7 años estudiando sus características únicas. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista ´Journal of Systematic Paleontology´.

El eclipse solar anular del domingo se verá desde América del Norte y Asia


La Luna pasará mañana por delante del Sol y causará un eclipse solar anular que podrá verse desde el sureste de Asia por el Océano Pacífico hasta la parte occidental de América del Norte, según ha informado la NASA.

El eclipse anular tiene lugar cuando la sombra de la Luna no alcanza a cubrir totalmente el Sol y el astro se ve como un anillo luminoso.

Se espera que en esta ocasión la Luna cubra hasta el 94 por ciento del Sol y debido a la amplia franja en la que podrá apreciarse se espera que millones de personas salgan a verlo.
En Estados Unidos está previsto que el eclipse comience en torno a las 17.30 hora del pacífico (00.30 GMT) y en un proceso que durará unas dos horas la Luna irá cubriendo el Sol dejando pasar sólo unos rayos solares que dibujarán un anillo en el cielo.
La "trayectoria de anularidad", es decir la franja por la que pasará, tendrá unos 321 kilómetros de ancho pero atravesará varios centros urbanos como Tokio (Japón); Medford (Oregón), Chico, (California), Reno (Nevada), Alburquerque (Nuevo México), y Lubbock, Texas.
La NASA indica que muchos clubes astronómicos han organizado actividades para el público con telescopios y recuerda al público que tome precauciones para no mirar el eclipse sin un filtro ya que la luz del sol ampliada puede causar lesiones oculares graves.
"El anillo de luz solar durante anularidad es brillantísimo", advirtió el experto en eclipses Fred Espenak del Centro Goddard de la NASA, quien recomendó que se usen filtros solares o alguna técnica de proyección para evitar mirar el Sol directamente.

La mejor imagen de la Tierra jamás tomada

Un satélite ruso ha capturado la que se cree es la foto de más alta resolución de la Tierra jamás tomada desde el espacio. La foto fue tomada por la cámara de Elektro-L, un satélite geoestacionario de observación climática a una distancia de 36.000 kilómetros del ecuador del planeta en una sola toma.

Esta foto se diferencia de la célebre "maravilla azul" tomada por la NASA el 4 de enero pasado -que era una composición de varias imágenes- sobre todo por el color.

La imagen del 121 megapíxeles fue lograda con la combinación de longitudes de onda visibles e infrarrojas de luz.

Eso explica que la vegetación no se vea verde sino marrón anaranjado. Además ofrece detalles no sólo de movimientos de nubes, sino de variaciones de la vegetación.

El Elektro-L fue lanzado desde el Cosmódromo de Baikonur en enero del año pasado. Toma fotos de la Tierra cada 30 minutos y está programado para estar en órbita durante 10 años.

Mujer con parálisis consigue controlar un robot con la mente


Su sonrisa ha sido la mayor de las recompensas para los investigadores. 'S3', nombre que le han dado para el ensayo a esta paciente de 58 años, demostraba así su felicidad al beber sin ayuda de nadie por primera vez desde que sufriera el ictus que la dejó paralizada y sin habla hace ya 15 años. Esta hazaña ha sido posible gracias a una interfaz cerebro-ordenador que permite controlar con la mente los movimientos de un brazo robótico.

Los resultados de este ensayo con la tecnología BrainGate aparecen esta semana en la revista 'Nature' y muestran las tareas más complejas realizadas hasta ahora gracias a una tecnología de este tipo. El sistema, que también ha probado un varón de 66 años, consiste en un chip implantado en la corteza motora del paciente que registra las señales emitidas por las neuronas para que se muevan, en este caso, el brazo y la mano.

Ese chip está conectado a un ordenador que interpreta la información y la traduce en comandos que envía al brazo robótico para que éste se mueva, reproduciendo los pensamientos del sujeto. Tras muchos años de trabajo, los responsables de este proyecto, liderado por Leigh Hochberg, catedrático de ingeniería de la Universidad de Brown (EEUU), siguen logrando avances significativos.

"Nuestro objetivo con estos estudios es desarrollar una tecnología que permita restituir la independencia y la movilidad a las personas con parálisis o amputaciones", explica Hochberg. Aún queda un largo camino para eso y ésta es sólo una de las opciones posibles.

Encuentran minúsculos fragmentos de meteoritos en rocas traídas por el 'Apollo 16'

Las muestras recogidas por los astronautas de las misiones 'Apollo' siguen siendo una extraordinaria fuente de estudio para los científicos. Una investigación publicada esta semana en la revista 'Science' describe el hallazgo de minúsculos fragmentos de meteoritos en las rocas lunares que los tripulantes de la 'Apollo 16' trajeron a la Tierra en 1972. 

Los científicos creen que tanto la Tierra como la Luna fueron bombardeados por una gran cantidad de objetos en los orígenes del Sistema Solar. Las colisiones, sostienen, debían ser mucho más frecuentes que en la actualidad. Sin embargo, desconocen si esta 'lluvia' de objetos se componía sobre todo de asteroides, cometas o una combinación de ambos. Su estudio tiene una gran importancia para intentar averiguar cómo se originó la vida en la Tierra. 

Según sugiere esta nueva investigación, firmada por investigadores estadounidenses del Instituto Planetario y Lunar de Houston, los asteroides eran probablemente los objetos que con más frecuencia impactaban sobre la Tierra y la Luna. 

La mayoría de los estudios sobre los impactos de objetos en cuerpos del Sistema Solar se han basado en datos indirectos recabados tras el hallazgo de elementos químicos en el manto y en la corteza que podrían haber tenido su origen en el choque de meteoritos y asteroides. Los meteoritos que han impactado en la Tierra lo han hecho a velocidades grandes y, aunque los científicos no han podido localizar restos de estos objetos en las rocas terrestres que tienen miles de millones de años de antigüedad, tenían esperanzas de que estos restos se hubieran podido conservar en la superficie de la Luna.

domingo, mayo 13, 2012

El mar podría inundar zonas urbanizadas de la costa de Vizcaya durante el siglo XXI


Un estudio llevado a cabo por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Centro Tecnológico AZTI-Tecnalia ha estimado que a finales de siglo las áreas inundables en la costa de Vizcaya podrían triplicar las actuales. Los resultados de este trabajo, publicado en la revista 'Climate Research', son fruto del análisis del impacto de las crecidas extremas causadas por la combinación de las oscilaciones de las mareas y los cambios en el nivel del mar en esta región. 

Según este estudio, a finales del siglo XXI, el 50% de las áreas que podrían inundarse corresponden a terrenos urbanizados, tanto residenciales como industriales. "Hemos elegido este área geográfica debido a que disponemos de datos topográficos de gran precisión que han permitido determinar con fiabilidad cotas de inundación y tipologías de las áreas afectadas", precisa la investigadora del CSIC Marta Marcos, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados. 

Para desarrollar el modelo de predicción, los investigadores han considerado dos escenarios climáticos posibles de entre los definidos por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (conocido como IPCC, por sus iniciales en inglés): uno con cambios moderados y otro más negativo. Para cada uno de ellos, el estudio ha tenido en cuenta los efectos de la subida paulatina del nivel medio del mar por el calentamiento y el deshielo, así como los cambios en las tormentas y su impacto en los niveles del mar extremos (efectos de presión atmosférica y viento). 

Ambas contribuciones han sido obtenidas a partir de simulaciones de modelos numéricos. Esta metodología ha permitido establecer los niveles máximos que se prevé alcanzar a lo largo del siglo XXI, bajo los supuestos de los escenarios considerados, con respecto a la situación actual. "Este estudio da una idea de la variabilidad regional de nivel del mar y riesgos de inundación locales, y por lo tanto proporciona la información necesaria para la formulación de medidas eficaces de adaptación a medio plazo a los cambios extremos del nivel del mar", concluye la investigadora.

Descubren el calendario maya más antiguo

Un equipo de investigadores de la Universidad de Boston ha encontrado, en la selva del norte de Guatemala, el que aseguran que es el calendario maya más antiguo documentado hasta la fecha. Los arqueólogos, según publican en 'Science', lo han localizado en las paredes de un recinto oculto en la floresta de la antigua ciudad maya de Xultún.

La construcción fue localizada, por casualidad, por uno de sus alumnos en el año 2010 y han tardado dos años en descifrar qué eran los pictogramas que adornaban sus paredes. Su sorpresa fue mayúscula al descubrir que se trataba de los ciclos de la Luna, el Sol, Venus y Marte, y que adelantaban las fases por las que pasarían en los próximos 7.000 años.
Para el astrónomo Anthoy Aveni, uno de los coautores, este hallazgoecha por tierra la leyenda que apuntaban que este año 2012 llegaría el fin del mundo, según el calendario maya, dado que ahora se sabe que los mayas no ponían fecha límite a los ciclos cósmicos.


Pero, además de los registros de datos, en columnas de números, en el habitáculo se han encontrado las figuras pintadas de varios personajes que podrían tener relación con la familia real o la del escriba, o quizá con ambos. Se desconoce si se trataba de un templo, pero sí se sabe que formaba parte de una edificación grande y que es unos 500 años más antiguos que los códices mayas, escritos en papel, que se encontraron los colonizadores españoles.
Una de las figuras representa a un rey tocado con plumas, que seria el 'Hermano Menor Obsidiana' y otro es el 'Hermano Mayor'.


Los arqueólogos apuntan que para los mayas era muy importante buscar la armonía entre los cambios celestes y los rituales sagrados, e incluso en función de ellos dirigían sus campañas. "Por primera vez vemos lo que pueden ser registros auténticos de un escribano, cuyo trabajo consistía en ser el encargado oficial de documentar una comunidad maya", ha explicado Saturno.
Los arqueólogos reconocen que aún queda por explorar el 99,9% de Xultún, un complejo que fue descubierto hace un siglo, pero que ha sido poco investigado hasta ahora por lo que se cree que oculta muchos otros secretos que darán luz a la historia de los mayas.

sábado, mayo 12, 2012

El 'cisne' visto por el telescopio 'Herschel'


Una caótica maraña de filamentos de polvo y gas conforma la matriz donde se está formando una nueva generación de estrellas masivas, tal y como se puede ver en esta impresionante imagen de Cygnus-X, tomada por el telescopio espacial Herschel de la ESA.

Cygnus-X es una región de formación de estrellas extremadamente activa,ubicada a unos 4,500 años-luz de la Tierra, en la constelación de Cygnus, el Cisne. Gracias a la capacidad de Herschel para captar luz en la banda del infrarrojo lejano, los astrónomos pueden estudiar regiones como ésta, en las que las estrellas fueron calentando lentamente el polvo que las rodeaba, agrupándolo en densos cúmulos en los que se continuarán forjando nuevas estrellas.

Los tonos blancos marcan aquellas zonas en las que no hace mucho que se formaron nuevas estrellas a partir de nubes turbulentas de polvo y gas, como las que se pueden ver en la mitad derecha de la imagen.

En esa región, los filamentos de polvo y gas se entrelazan y colapsan, dando lugar a densos nudos en los que se formarán nuevas estrellas. Por otra parte, la inmensa radiación emitida por las estrellas recién nacidas es capaz de arrastrar el material que las rodea, creando una burbuja a su alrededor.
En el centro de la imagen, la intensa radiación y los fuertes vientos emitidos por las estrellas, que permanecen ocultas a estas longitudes de onda, han calentado y despejado parcialmente el medio interestelar, que brilla en un tono azulado.
La parte izquierda de la imagen está dominada por un gran pilar de gas, cuya forma recuerda al cuello de un cisne.